Tras conocer cuál es el contenedor en el que debemos tirar las gafas del eclipse, he podido comprobar el enorme interés que suscita la reutilización. Y es que he recibido muchos mensajes (muchos, muchos), a través de absolutamente todas las redes sociales, insistiendo en que las gafas no deben tirarse, sino guardarse para volver a ser utilizadas, siendo que todavía faltan dos de los tres eclipses que podremos disfrutar de seguido en la península ibérica.
Y es que sí, tal como dije en el artículo anterior, reutilizar siempre será mejor opción que reciclar. Es primordial mantener el foco en evitar al máximo la generación de residuos, dado el grave problema ambiental al que nos enfrentamos. Sólo para estos tres eclipses, la previsión ha dado como resultado la necesidad de más de cien millones de gafas.
Ahora bien, es fundamental recordar que estas no son lentes normales, sino un EPI (Equipo de Protección Individual), por lo que la reutilización sin riesgo para nuestra salud, dependerá de la manera en la cual las conservemos.

Contamos con una voz experta
Para esto contamos en exclusiva con la colaboración de Giorgia Pia. Óptica y optometrista por la Universitat de València, experta en superficie ocular anterior, optometría deportiva e investigadora, fue conocida a nivel nacional gracias a su trabajo pionero y esencial, al ser la óptica que cuida los ojos de afectados y voluntarios de la DANA.
Giorgia, cuéntanos, ¿cualquier gafa de protección frente al eclipse puede reutilizarse?
No, lo primero que hay que tener en cuenta es que siempre debe ser una gafa homologada, es decir, contar con la certificación ISO 12312-2:2015. Para poder reutilizarse debemos estar 100% seguros de que la gafa no ha sufrido ningún daño.
¿Hay alguna manera de saber si el filtro está dañado?
Lo primero es la observación externa de la gafa, asegurarse de que esté en buen estado (sin roturas, arañazos, etc.). Al ponernos la gafa debemos verificar que no vemos absolutamente nada. Cualquier punto de luz, por pequeño e insignificante que parezca, puede producir un daño irreversible en la retina.
¿Cómo podemos evitarlo?
Para conservar correctamente las gafas y que el filtro no se deteriore es importante no exponerlas a ninguna fuente de calor y evitar erosiones, roturas o dobleces. Mi recomendación es volver a guardarlas en su embalaje original o en un sobre de papel, para evitar daños en la superficie del filtro, y después ponerlas en una cajita o recipiente en el que no corran el riesgo de ser apretadas ni aplastadas. Si vamos a guardarlas en algún cajón o similar es importante no dejarlas al fondo, para evitar presionarlas, y que el mueble no esté cerca de una fuente de calor (radiadores, luz directa del sol durante un tiempo prolongado, etc.).
¿Alguna otra recomendación o información que debamos tener en cuenta si deseamos guardar nuestras gafas?
Como decía, la gafa siempre debe estar homologada y no sufrir ningún daño. Si tenemos dudas lo mejor es consultar a un profesional o desechar la gafa y comprar otra, nuestros ojos son irremplazables.

Ya lo sabemos. Reutilizar siempre será la mejor opción, siempre y cuando podamos cerciorarnos que las gafas, y en concreto el filtro, están en perfecto estado. De lo contrario, podemos padecer una lesión ocular grave. Y en caso de tener la necesidad, algún día, de desecharlas, recordad que en el anterior artículo explicamos paso a paso qué debemos hacer con ellas.



